WIP – work in progress (o como nace una Bjd de porcelana)

Ha pasado algún tiempo desde el último post y voy a ponerme al día.  No es que haya estado sin hacer nada, en todo caso 😉

Les cuento:  los primeros trabajos fueron hechos en cerámica de baja temperatura (de la que se quema cerca de los 900-1000°C).  Eso hacía que no pudieran ser tan delicados como lo que se logra con la porcelana, ni pudieran tener tanto detalle.

Pues bien, hace un par de meses pude conseguir porcelana “de verdad” (de la que se quema casi a 1300°C) y pude por fín lograr algunos trabajos -con algunas dificultades técnicas, debo reconocerlo…. esto de no tener horno propio complica un poco las cosas- pero se hizo lo que mejor se pudo (ya les mostraré 😉

El tema de la porcelana  (the true) es que al quemarse a temperatura más alta se acerca bastante a la vitrificación, eso hace que las piezas encojan más y que queden más suaves y menos porosas que un bizcocho cerámico cualquiera (que es lo que se acostumbra a ver por acá) y es precisamente eso lo que le da el encanto y mayor valor.

Por ahora, la porcelana que pude conseguir es la normal simplemente blanca, no la tiende a ser translúcida (más fina y que ya vendrá) si no que la blanca como un hueso (china bone).

Asi que haciendo las pruebas con los moldes mejorados (si, cada vez alguno es mejorado) aproveché de jugar con colores, tratando de acercarme a un color piel desde el blanco base (ya que no hay mucho material para muñecas por aquí, hay que rebuscarlas).

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Moldes listos para vaciar

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Proceso de casting o vaciado


La prueba se hizo con porcelana blanca,  un tono de rosa y otro algo más beige… la verdad es q entre la porcelana fresca/seca/cocida el color se aclaró bastante, pero en las muñecas ya terminadas se nota la diferencia (sutil, pero se nota)

Después del vaciado, desmoldado y de redefinir cada pieza (que toma bastante tiempo) estas son las niñas que esperan a secarse por unos dias antes de entrar al horno:

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“greenware -bone state”


Las piezas secas, si se ven de arriba hacia abajo: rosa, blanca, beige (si sé..apenas se nota).  Luego de unos cuantos dias, son quemadas en el horno a una temperatura cercana a los 700°C, y luego viene la etapa “menos creativa”: lijar… lijar hasta la eternidad:

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Proceso de lijado húmedo o “wetsanding”

Luego de mucho lijar (pero mucho) y redefinir con el lijado, se puede apreciar lo suave y delicada que queda la porcelana (es una delicia tomarla!).  Las piezas son aún ultra frágiles (como una cáscara de huevo), solo que ya en este estado si se rompe se pierde y ya no se puede recuperar la porcelana (antes de cocerla se puede reciclar).

Y entre una cosa y la otra se pierden hartas piezas (triste fatalidad!)

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“Greenware” Piezas de primera cocción, ya lijadas.


En la foto de arriba se puede observar mejor el desarrollo del color (de izquierda a derecha: beige, blanca, rosa).

En la foto de abajo y en el mismo orden de colores, las piezas de abdomen terminadas y listas para pintar.  Si se observa bien, por el espacio de la articulación de la pierna puede verse como se transluce la luz.

A pesar de las dificultades técnicas de esta última cocción (que debía alcanzar los 1260°C) se puede notar un mayor desarrollo de color, las piezas son mucho más duras y se ven (y sienten!) muy suaves.

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Piezas terminadas y listas para pintar.


Ahora viene la parte de pintar (más cocciones) para luego armar…  les cuento en el próximo post!

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